flores silvestres y la biodiversidad

Una pradera llena de flores silvestres es siempre una vista maravillosa, sobre todo si aparece de modo inesperado en el talud de una autopista recién inaugurada o en plena ciudad.

Durante muchos años, los decoradores no se han preocupado de las flores silvestres o, lo que es peor, las arrancaban cuando crecían.

A la hora de encargar un jardín, la gente se preocupaba sólo de las flores cultivadas, de los setos o del césped.

Pero la gran variedad de flores silvestres que hay en el Reino Unido vuelve a estar en plena actualidad gracias a los esfuerzos de algunos especialistas decididos a verlas de nuevo cubriendo los campos.

La razón de esos esfuerzos es que, aparte de su atractivo, las flores tienen un papel vital en la biodiversidad, porque donde hay flores hay mariposas, abejas y otros muchos insectos.

El National Wildflower Centre, situado en el histórico parque de Court Hey en Knowsley, cerca de Liverpool, ayuda a los jardineros, arquitectos y paisajistas a desempeñar su nuevo papel de "guardianes de la biodiversidad".

El centro es obra de Landlife, una ONG pionera en sus planteamientos innovadores que se dedica a crear espacios verdes y a potenciar el gusto por la ecología.

El centro, inaugurado a finales de 2000, es hoy una popular atracción turístico-ecológica que además organiza conferencias y cursillos para niños.

Ante el renovado interés por las flores silvestres, el centro ha creado zonas de demostración de flores de temporada, un vivero, una zona para que jueguen los niños, exposiciones y kioscos de información sobre dichas especies.

En un espectacular edificio que ha merecido premios del Royal Institute of British Architects hay una pasarela de 160 metros de largo, una tienda, un mercadillo de plantas, un café y otro pequeño vivero.

El centro, que está abierto de abril a septiembre, es el segundo de su clase en todo el mundo, después del Lady Bird Johnson Wildflower Centre de Texas, en Estados Unidos.

Un portavoz del National Wildflower Centre ha dicho: "Este centro va a promover la creación de nuevos paisajes de flores silvestres para disfrute del público y para que vuelvan otra vez las flores.

Educando al público para una 'conservación creativa', las gentes del campo y de la ciudad podrán volver a disfrutar de la vida natural".

lluvia y flores

Llovía en agosto de una manera salvaje y arremetía desde todos los puntos del cielo contra cristales y cuerpos esa lluvia interminable que se asentó en playas y casas oscuras sin luz ni alegría, llovía sin cesar.

Arrasaba con una violencia brutal lo que encontraba en su camino y nada resistía el interminable llanto de las nubes en el cielo sin luz ni consuelo.

Cambios climáticos y otras zarandajas que asolan nuestras vidas pero no solo es el tiempo que cambia con su locura demencial la causa, causas de tristeza gris sombría que asola nuestros días, causas que se crean, nacen y mueren en tormentas interminables.

Tanta lluvia arrasa los sueños desesperados de los enamorados y tantas ilusiones construidas paso a paso, sueños que se forjaron en días en que la soledad era vencida por el amor mas grande y bonito del mundo, siempre una voz esperando tapar la tristeza y nada mojaba la Felicidad ante ese paraguas de amor de los dos amantes mas felices del Mundo.

Cobijados contra la lluvia se tapaban en días sin luz atrapados por la borrasca, aguardaban su momento de salir tras la lluvia y florecer juntos en la humedad de la Tierra, plantados como flores de Primavera.

Sueños de crecer juntos y florecer en primaveras eternas de alegría, sueños de amor insatisfechos esperando la Primavera que abriría esas flores siempre ocultas por la prisión del tiempo, sueños.

Tanta Ilusión en florecer y hallar su Tierra húmeda donde plantar esos sueños hacia que los días fueran eternamente largos ansiando la libertad de sentirse siempre creciendo pegados al otro , ansiedad de vivir ese amor desbocado .

Ansiedad de florecer en mil colores brillantes las hojas llena de color verde, naranja, amarillos soleados.

Plantas de invernadero que a veces nos engañan rompiendo lo natural del ciclo botánico y descolocadas buscan la primavera en los fríos Inviernos , desconcertadas arañan el cielo buscando el Sol y perdidas no encuentran su lugar en la Tierra húmeda de lagrimas .

Plantas marchitas sin marchitar porque aun no crecieron y el ciclo de su vida es aun incógnita de luz o tinieblas, errores de la naturaleza que siembra sin cuidado plantas salvajes llena de libertad arrancadas para comercio mercantil que destroza la belleza cautiva.

Plantas presas de una tierra sin luz ni humedad que atraen carnívoras a bellezas de pétalos y hojas dulces, sueños de escapar del invernadero y dejar de ser floreros tristes atrapados en rincones oscuros de casas sin amor.

No abandonan su destino y la mezcla con flores salvajes repele sus colores, escapan bajo la tierra con sus largas raíces buscando la seguridad del objeto negándose a crecer en la naturaleza viva y salvaje de la lluvia.

Flores de terciopelo falsas como su mutación , flores de vida inacabada transformadas en decorativas bellezas y un destino de vertedero , flores de papel frágiles como el tiempo que las hace envejecer amarillentas negando la belleza que tuvieron un día , ajadas por el tiempo y la falsedad del florero de lujo y mentira .

Llovió todo el verano y arraso los sueños de las flores ajando su presumible belleza, no resistieron ni una tormenta y los sueños se esfumaron por las calles arrastradas por corrientes de agua sin sal, débiles sueños como ilusiones mentidas de belleza de amor que no resisten mas que una mirada y en su caída de flores artificiales arrastran otras flores salvajes y limpias que engañadas crecieron en jardineras conjuntas, productos para embellecer falsamente la vida que el tiempo borra.

Flores sin alma ni raíces que tras su belleza no respiran más que el polvo que las cubre contaminando hasta el aire que respiran de pobre alegría solitaria sin luz ni amor.

Belleza que engaña la propia naturaleza de la planta, crecen juntos e inseparables buscando su tierra y cuando se entrelazan en centros de bellezas artificiales se derrumban ante la sequedad y el polvo sucio que las rodea.

Las flores artificiales se mantienen aun sucias y reciclables en su peregrinar de jarrones, floreros y acaban en desvanes o cubos de lo inservible dada su efímera belleza, flores naturales que se alimentan del color y la lluvia con olor a jardín de primavera tienen una vida intensamente corta pero siempre auténticamente florecidas su paso es firme y salvaje en todo su esplendor bebiendo sol .

Mueren asesinadas por el engaño de la belleza falsa de esas flores amargas de papel y plástico sin vida, lanzan su último canto a la vida mientras el plástico se mantiene incorrupto siempre igual al tiempo que no las deja crecer dada su artificialidad.

Flores de verdad trasplantadas desde la tierra con sus raíces y mimadas por jardineras con dedos suaves que miman y engullen su belleza húmeda nunca marchita.

Dejan su paso y recogidas por expertas manos, cuidadosas manos son retrasplantadas a nuevas jardineras donde se recuperan y florecen de nuevo cobijadas contra esa lluvia que arraso el verano sin sal.

Siempre hay esperanza para las flores naturales de que una mano, un corazón samaritano las recupere y cobije en el jardín del corazón para crear nueva vida llena de ilusión y color, no hay esperanza para las flores amarillentas de plásticos gastados que en su falsa belleza son carne de vertedero tras un falso esplendor artificialmente falso que acabara con su mentira de belleza falsa, artificial.

Solo las flores naturales sienten y beben de la lluvia hasta sus raíces, cambian, se transforman y crecen amorosamente cuidadas, solo lo autentico tiene sentimientos mientras lo artificial solo es efímero con un final de florero, jarrón sin gusto y agua sin oxigeno.

Todo ocurrió aquel verano que llovió hasta arrancar las raíces del amor arrasado y como desastre natural se perdió la cosecha del año de amor violentamente arrasada por la tempestad de las aguas que buscaban alcantarillas y tal vez el Mar.

Gracias "Mat" por estas palabras y reflexiones... que comparto y siento en su viajar por la web, dejándolas pasar otra noche, otro día,... en otro hueco de mi blog. saludos Chema

el lenguaje de las flores

Todas las flores cuentan con un lenguaje propio,y con cada una de ellas podemos transmitir un mensaje diferente. Desde la antigüedad, las flores han sido una noble vía para dar a conocer y transmitir sentimientos. El lenguaje de las flores tiene sus orígenes en Oriente y se ha transmitido de generación en generación y de cultura en cultura, pasando por el Antiguo Egipto, la Edad Media, el Renacimiento, hasta llegar al Romanticismo, época ésta en que tuvo su máximo apogeo.


Teniendo en consideración estas raíces históricas, existe un lenguaje popular asociado a las flores y una alternativa para cada ocasión. La rosa roja es sinónimo de amor, la amarilla de amistad, la blanca de miedo, la rosada de indecisión; la camelia blanca de amistad incambiable. Otros ejemplos: la margarita blanca simboliza inocencia y pureza, por lo que está relacionada con la niñez; la gardenia significa alegría; la flor de azahar, castidad; el tulipán, amor desesperado si es de color amarillo y una sutil declaración de amor si es rojo; el clavel significa distinción y nobleza, y el lirio, inocencia, pureza y alegría.

Además, el mensaje cambia en función de si la flor está abierta o en botón y la posición en que se ofrece. De esta manera, una flor, que por regla general, expresa todo el amor de una persona hacia otra, si se entrega con el tallo hacia arriba significa puñalada trapera.

Por todo ello, las flores no se pueden regalar a la ligera, ya que hay que considerar tres aspectos: lo que representa cada una, qué es lo que queremos comunicar y cuál es la flor preferida de la persona a la que se la vamos a regalar. Asimismo, a la hora de comprar flores, debemos tener muy en cuenta el color de las mismas, ya que los colores provocan ciertas actitudes y emociones que afectan a lo más profundo de la psique humana.

Asimismo, regalar flores es una excelente manera de expresar lo que hay en nuestro interior, sin perder los detalles y en lo cual no se tiene que gastar mucho dinero, y aunque su duración no es permanente, la intención, la dedicación y el cuidado al seleccionarlas se quedan para siempre.

El púrpura es dramático, ostentoso e inusual. Es el color más usado entre los abogados, los clérigos y los psiquiatras; con lo que, no sería mal regalo para éstos, la liantris, orquídeas del phalaenopsis o la violeta africana.

El blanco, símbolo de la pureza. Este color se asocia con la limpieza y también con tiempos futuros. Para simbolizar estos valores, nada mejor que decantarnos por el lirio oriental, el lirio del valle, el lirio de la paz o la gardenia.

En el Romanticismo, este recurso de “hacer hablar a las flores” era un secreto que las madres legaban a sus hijas, para, a través de él, comunicar numerosos sentimientos: vida, belleza, desánimo, muerte, soledad... pero sobre todo amor.

Pero no sólo es importante la flor en sí, sino que, también debemos tener en cuenta el cómo se presenta ese obsequio. Así, si regalamos un ramo de flores en el que el lazo que une a las flores va a la izquierda significa que los sentimientos expresados se refieren al remitente, mientras que si va a la derecha, hacen referencia al destinatario.

De esta forma, el color rojo es símbolo de atención, levanta el ánimo y por lo mismo se considera un color apasionado. Por lo que, si buscamos estos efectos, debemos comprar rosas, geranios, bromelias o poinsettias, cuyo color rojo la hace imprescindible en Navidad.


El amarillo, por su parte, es un color brillante, alegre y que estimula la memoria. Es el color evocador del verano y del sol, con lo cual, cuando se está triste o se añora el verano, la presencia del narciso, de la begonia, del hibisco o de la orquídea de oncidium pueden ayudar a levantar el ánimo.

El azul es un color fresco, relajante. Es el color del cielo y el mar pero también del lirio del Nilo o la campanula.

El rosa, color femenino por excelencia, calma los nervios, por lo que, el clavel de la fragancia, el lirio o la azalea resultan regalos muy adecuados para personas nerviosas.



Y por último, está el verde, el color de la naturaleza y símbolo de la ecología. Es idóneo para mitigar tensiones y relajarse. Éste es el color de las hiedras, las palmas, la dracaena y todo tipo de follajes.

la flora y sus reinos

La flora es el conjunto de especies vegetales que pueblan un territorio o una región geográfica, consideradas desde el punto de vista sistemático.

La flora será rica o pobre según que la región geográfica considerada posea muchas especies vegetales o escaso número de ellas.

El conjunto de flora es de muy variable amplitud, según el punto de vista desde el que se considere.

Así, se puede hablar de flora de un país determinado (flora de España, por ejemplo), pero también se puede hablar de flora según el punto de vista climatológico (flora mediterránea), geológico (flora terciaria) o de medio ambiente (flora lacustre), etc.


El concepto puede ser aún más localista o determinista, como cuando se habla de flora intestinal para designar el conjunto de bacterias intestinales, o de flora venenosa, término con que se designa el conjunto de especies vegetales que revisten ese carácter, etc.

Podemos distinguir seis reinos florales, y en éstos a la vez terrenos florales menores (regiones, etc.), los cuales presentan una flora que les es propia.

Estos reinos florales son: el holártico, paleotrópico, neotrópico, australiano, capense y el artántico. el reino floral holártico comprende toda la zona templada y fría, septentrional que se caracteriza por la gran abundancia de bosques.

Comprende varias regiones, entre las que caben citar la región ártica de la tundra, la región eurosiberiana, la región mediterránea y la centroasiática.

Los reinos florales paleotrópico y neotrópico que corresponden a las regiones tropicales, se caracterizan por la abundancia de especies tropicales como palmeras, aráceas, lauráceas, etc.

En el reino australiano abundan las especies endémicas, entre las que cabe citar a varios eucaliptos.

El reino floral capense es el más pequeño de todos y se caracteriza por la falta casi absoluta de árboles.

El antártico, que comprende la parte más meridional de América del Sur, se caracteriza por la abundancia de bosques constantemente húmedos y ricos en musgos y helechos.

En todas las regiones florales la presencia de montañas es causa de notables cambios en la flora.

La flora montícola difiere, por lo común, de la tierra baja, ya que en ella las condiciones climáticas son distintas; suele ser rica en especies endémicas.

No hay que confundir el concepto de flora con el de vegetación, ya que mientras que la primera se refiera al n´çum,ero de especies distintas que cubre un territorio, la segunda se refiera al conjunto de plantas que lo cubren.


Un país puede tener una flora muy pobre y ser rico en cuanto a vegetación.

La geobotánica o fitogeografía se ocupa del estudio de la distribución geográfica de las especies vegetales; el estudio fitogeográfico referido a la sistemática de las formaciones vegetales se conoce como florística.

Flora es también la obra escrita que se usa para clasificar las estirpes vegetales de una región; como ejemplo, Flora Lapponica de Linneo.
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